La Reina del Pop Celebro Un "Cumpleaños Feliz" Lleno De Amor







Madonna está viviendo sus mejores momentos junto a su nuevo novio, el modelo brasileño Jesús Luz. Cual adolescente,
la cantante parece haber perdido la cabeza por este joven de 22 años, al que incluso dedicó un discurso de agradecimiento en la celebración de su 51 cumpleaños.
La Reina del Pop, que se encuentra en plena gira Sticky & Sweet, hizo un alto en el camino para celebrar su aniversario en compañía de sus más allegados amigos y donde no podían faltar ni sus hijos ni su inseparable Jesús Luz.
En la fiesta, que tuvo lugar el pasado sábado en la costa italiana, Madonna tuvo unas cariñosas palabras para Jesús, de quien, según una fuente, la cantante "está locamente enamorada", tal y como publica Contac Music.
"Es el amor de mi vida. Me ha prestado mucho apoyo. Por lo que no puedo agradecérselo lo suficiente", dijo la artista en referencia a Jesús y ante de los allí presentes para, acto seguido, correr a darle un beso al modelo.
La pareja se conoció en diciembre, después de que Madonna pusiese punto y final a su relación con el director británico Guy Ritchie. Madonna alquiló para la ocasión una planta entera del Hotel Espléndido, donde cada suite cuesta la friolera de 5.200 euros.
La cantante, a la que algunos acusan de querer seguir aparentando ser una jovencita cuando es evidente que ya no lo es, ha defendido siempre su modo de vida. "Cuando llegas a cierta edad, no se te permite ser aventurera. No se te permite ser sexual. ¿Es que hay una regla? ¿Se supone que tienes que morirte o qué? Yo nunca seré una conformista", declaró Madonna en una ocasión.
Dolce&Gabbana, organizadores de la fiesta
A la Reina del Pop todo lo que le rodea es a lo grande, como también lo ha sido su fiesta de cumpleaños. La mañana siguiente a la celebración en el hotel, la cantante disfrutó de sus amigos y su familia a bordo de un lujoso yate.
Los diseñadores Domenico Dolce y Stefano Gabanna, que regalaron a la artista una tarta y un vestido diseñado especialmente para ella, fueron los encargados de organizar la velada.
Al parecer, el dúo estaba "de los nervios" pensando en que a la cantante pudiera no gustarle su fiesta. Según ha declarado una fuente:
"Los tres han sido amigos durante años pero los diseñadores estaban aterrorizados antes del evento. Stefano tuvo que tomarse una medicina homeopática para relajarse. Sin embargo, no tenían de qué preocuparse porque la fiesta fue todo un éxito".
De hecho, Madonna se mostró encantada en todo momento, junto a sus hijos: Lourdes, de 12 años, Rocco, de ocho, Mercy, cuatro, y David, de tres. Jesús también parece haber asumido a la perfección el rol de papá y pasó toda la mañana jugando con los pequeños.
Una fuente cercana a la pareja ha declarado: "Ella (Madonna) y Jesús están terriblemente enamorados y es maravilloso verla tan feliz. Todos parece una familia normal disfrutando de sus vacaciones".
La cantante estadounidense Madonna celebró ayer su 51 cumpleaños en la exclusiva localidad costera de Portofino con una discreta fiesta en la que estuvo rodeada de sus más íntimos y en la que su hija mayor, Lourdes, le cantó, sentada al piano, el "Cumpleaños Feliz",
En la fiesta, poca gente importante: los amigos de siempre, los modistos Domenico Dolce y Stefano Gabbana, que hoy la agasajarán con una comida en su villa y un paseo en barco, la modelo británica Naomi Campbell y la actriz estadounidense Gwyneth Paltrow.

Madonna, la reina del pop, tiene fobia al sol. La cantante pasó un día a bordo de un yate en la playa de Paraggi con su novio, el modelo brasileño de 22 años Jesús Luz, tres de sus cuatro hijos, y unos amigos, y se protegió de los rayos del sol en todo momento, sin miedo al ridículo.
En el barco, Madonna no se quitó la pamela ni las gafas de sol y, a la hora del chapuzón, no dudó en bañarse con un uniforme de baloncesto de color negro, en el que estaba inscrito su nombre y el número uno.
Por si no fuera suficiente, se protegió de los rayos solares con una sombrilla de estética retro, que no soltó ni una vez en el agua.
No es la primera vez que la intérprete de Like a virgin se baña vestida; en el 2006 fue retratada en el mar con una camisa y unos leggins.
Según se rumorea, Madonna temería tanto envejecer que, además de inyectarse bótox, no duda en protegerse de cualquier peligro que, como el sol, facilite el envejecimiento de la piel.



















