7ª PARADA DEL TOUR - 21 / 07 / 2009 - ( ( HELLO / BARCELONA - CATALUNYA ) ) - ( ( ESPAÑA - SPAIN ) )




July 04-((O2, London,Arena UK (
July 05-((O2, London, Arena,UK (
July 07-((MEN Arena, Manchester, UK (
July 09-((Stadio Paris Bercy France (
July 11-((Festival park, Werchter, Belgium (
July 14-((San Siro, Milan, Italy (
July 16-((Stadio Friuli, Udine, Italy (
July 19-((Stade Velodrome, Marseille, France ( CANCELED +
July 21-((Olympic Stadium, BARCELONA ((CATALUNYA)), SPAIN (
July 23-((Vicente Calderon, ((MADRID)), SPAIN (
July 25-ZARAGOZA ((Feria de Muestras (( ARAGÓN)), SPAIN (
July 28-((Vallehovin, Oslo, Norway (
July 30-((Vallehovin, Oslo, Norway (
August 02-((Plaza Palaciega (Dvortsovaya) de San Petersburgo (
August 04-((Song Festival Ground, Tallinn, Estonia (
August 06-((West Harbour, Helsinki, Finland (
August 08-((Ullevi, Gothenburg, Sweden (
August 09-((Ullevi, Gothenburg, Sweden (
August 11-((Parken, Copenhagen, Denmark (
August 13-((Chodov Natural Amphitheatre, Prague, Czech Republic (
August 15-((Bemowo Airport, Warsaw, Poland (
August 18-((Olympic Stadium, Munich, Germany (
August 20-((Hippodrome, Ljubljana, Slovenia (
August 22-((Kincsem Park, Budapest, Hungary (
August 24-((USCE Park, Belgrade, Serbia (
August 26-((Parc Izvor, Bucharest, Romania (
August 29-((Vasil Levski Stadium, Sofia, Bulgaria (
September 01-02((Hayarkon Park , Tel Aviv , Israel (




Madonna actuará hoy en el Estadi Olímpic, donde realizó su primer concierto en la ciudad en agosto de 1990. Ella ya está en Barcelona, según comunicó ayer el mánager de la artista a través de Twitter.
Y la cola de fans para ver a la cantante de EEUU crece cada vez más deprisa a medida que la cuenta atrás para la apertura de puertas avanza. Lucas ocupa el primer puesto. «Vine con Blanca, de Jérez, Koldo, de Bilbao y otros.
Llegamos el jueves por la tarde y nos hemos ido turnando para poder estar lo más cerca de Madonna», dice este chico de 28 años junto a su tienda campaña.
Él, como otros muchos de la cola ya vieron el show del Sticky & Sweet tour el verano pasado. Eunice Silva, una joven de Coimbra (Portugal) de 18 años,
considera que el que la reina del pop haya incluido dos canciones nuevas, Frozen y Holiday, más un pequeño homenaje a Michael Jackson, es «suficiente». Y si no hubiera cambiado nada, vendría igualmente. «Nadie me llegado tanto como Madonna.
Es un buen modelo, especialmente para las mujeres porque es un ejemplo de libertad de pensamiento y de expresión. Es poderosa», afirma esta chica que lleva en el brazo el número 86, el que le correspondió ayer, al llegar a las tres a las puertas del Estadi Olímpic.
Para Andrea Medina, que ha venido desde Bogotá (Colombia), todo será nuevo. «Solo he visto los conciertos de Madonna en DVD, nunca en directo. Soy virgen en esto», explica esta fisioterapeuta de 27 años que trae una almohada hinchable para estar algo más cómoda en el suelo.
Antes de venir a Barcelona Madonna fue a Marsella donde su actuación se suspendió debido un accidente producido mientras se montaba el escenario. Acabó con la vida de dos trabajadores y lesionó a ocho.
La reina del pop, muy afectada, acudió a dar sus condolencias a las familias de los operarios fallecidos y visitó a los heridos en los hospitales. En Barcelona dará su primer concierto tras el percance, el jueves actuará en Madrid y el sábado en Zaragoza.
Madonna consumará hoy su tercera visita a Barcelona en un Estadi Olímpic que le acogió hace cerca de dos décadas, el 1 de Agosto de 1990, con el Blond Ambition Tour.
Entonces, la música de baile era distinta; el hip-hop aún era marginal, el grunge no existía, el rock alternativo era embrionario, el r’n’b moderno era ficción, y la electrónica, un planeta lejano.
La cantante, a punto de cumplir 51 años, ha sobrevivido a modas y tendencias, incorporándolas a un discurso mutante. Vuelve en la segunda fase del Sticky & Sweet Tour, expedición con la que muestra su último disco, Hard Candy, y revive éxitos de los 80 y 90.
La capital catalana quedó fuera de la gira del Verano pasado, que recaló, en cambio, en Sevilla y Valencia. Ahora se suma, con Madrid (que la acogerá el Jueves) y Zaragoza (el Sábado), a la extensión de un Tour que acumula más de 60 shows y unos dos millones de espectadores.
Entre estos no figura el de Marsella, que debía celebrarse anoche y que se suspendió tras un accidente en el montaje escénico que causó la muerte de dos personas.
El Sticky & Sweet Tour ofrece un completo repaso al presente de la artista (ocho canciones de Hard Candy) y no se olvida de éxitos de etapas cercanas (Die Another Day, Music, Ray Of Light) y clásicos de su primera década de estrellato: Vogue, Into The Groove, La Isla Bonita y Like A Prayer tienen su lugar en el show.
El guión, con cambios de vestuario y agitación coreográfica, es parecido al de la primera parte de la gira, pero el repertorio incluye dos novedades: Frozen y Holiday.
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Madonna demostró este martes en un concierto con gran protagonismo audiovisual en el Estadio Olímpico Lluís Companys de Barcelona que sigue reinando en la ciudad condal, después de más de ocho años sin haber convocado al público catalán.
Con una espectacular actuación ante unos 45.000 espectadores, Madonna presentó numerosos éxitos de su último álbum, Candy Shop,
dentro de la gira del 2009 Sticky & Sweet que se inició el pasado 4 de julio en Londres después de que la cantante, visto el éxito del tour de 2008 -que pasó por Sevilla y Valencia-, decidiera prolongarla.La cantante recuperó temas de los ochenta y los noventa
El periodo sin Madonna de los barceloneses no se compensó en el concierto con éxitos de Confessions On A Dance Floor o de American Life, cuyo directo es desconocido en la ciudad, puesto que la cantante de Michigan recuperó temas de los ochenta y noventa.
Después de que el artista invitado Paul Oakenfold hiciera bailar al aforo de una pista que ya lucía bastante llena, el concierto comenzó, con media hora de retraso, con un vídeo en tres dimensiones que explicaba la fabricación de un caramelo,
inspirado en la película Charlie y la fábrica de chocolate, que consiguió hacer caer en la tentación a los ya miles de fans.
Al fin irrumpió la artista como reina en su palacio, en un trono con una "M" de Madonna y cantando el tema Candy Shop, al que siguieron Beat Goes On -en el que se acercó al público en un flamante Rolls Royce blanco- y Human Nature.
La voz de la diva no sobresalió de la de los coros hasta que entonó el éxito de los ochenta Vogue, continuando su actuación -después de una escena de boxeo coreografiado bajo la música de Die Another Day- con Into The Groove -en el que dio una lección de saltar a la comba-, y un Holiday que ha hizo enloquecer.
La reciente muerte del rey del pop, Michael Jackson, tuvo un lugar en el espectáculo cuando uno de los bailarines imitó el conocido paso del moonwalk del artista, a quien Madonna calificó como uno de los mejores que "el mundo ha conocido".
Madonna dedicó el tema She's Not Me a todas las mujeres asistentes, y, complementada con unas gafas de sol con forma de corazón, destrozó, literalmente, a mujeres que representaban estereotipos de la buena feminidad en los que la cantante se convirtió en sus pasados vídeos, como una novia a punto de casarse.
Tras deshacerse de su velo, la reina del pop cantó Music, a la que han seguido numerosos éxitos pasados.
La particular controversia de Madonna por sus alusiones religiosas o sexuales -o ambas a la vez- se dejó ver a partir de Spanish Lesson, en la que mezcló a monjes con un torero y con su baile seductor, y a la que siguieron la nostálgica Miles Away y La Isla Bonita.
El éxtasis final del concierto hizo rendirse por completo a los fans con temas como 4 Minutes, Ray of Light, Hung Up y el provocativo Give It 2 Me.
Cerca de los 51 años, Madonna no dejó de deslumbrar por el escenario con ocho cambios de atuendo que permitieron, durante dos horas,
un recorrido por sus diferentes etapas musicales, desde la invocación a los años veinte hasta la música de baile de su último trabajo, con el apoyo de 16 bailarines y 12 músicos.
Con el concierto en Barcelona, el equipo de Madonna ha retomado la gira, después de que se anulara la actuación prevista en Marsella por la muerte de dos operarios que trabajaban en el montaje del escenario en la ciudad francesa -"
ha sido un tiempo de tristeza y confusión que nos hace darnos cuenta de lo afortunados que somos de estar vivos", dijo-, y proseguirá en Madrid y Zaragoza, el 23 y el 25 de julio, respectivamente.















