36 ª PARADA DEL TOUR - 04 . 05 . 07 . 08 / 12 / 2008 - ( ( : Buenos Aires - Argentina : ) )




23-Aug - Cardiff Millennium Stadium
26-Aug - Nice Stade Charles Ehrmann
28-Aug - Berlin Olympic Stadium
30-Aug - Zurich Military Airfield Switzerland
02-Sept - Amsterdam Arena
04-Sept - Dusseldorf LTU Arena
06-Sept - Rome Olympic Stadium
09-Sept - Frankfurt Commerzbank Arena
11-Sept - London Wembley Stadium
14-Sept - Lisbon Parque Bela Vista
16-Sept - Seville Estadio Olimpico
18-Sept - Valencia Circuito Ricardo Tormo Cheste
20-Sept - Paris Stade de France
21-Sept - Paris Stade de France
23-Sept - Vienna Danube Island
25-Sept - Budva Jaz Beach
27-Sept - Athens O.A.K.A
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04-Oct - E. Rutherford Izod Arena
06-Oct - New York City Madison Square Garden
07-Oct - New York City Madison Square Garden
11-Oct - New York City Madison Square Garden
12-Oct - New York City Madison Square Garden
15-Oct - Boston TD BankNorth Garden
16-Oct - Boston TD BankNorth Garden
18-Oct - Toronto Air Canada Centre
19-Oct - Toronto Air Canada Centre
22-Oct - Montreal Bell Centre
23-Oct - Montreal Bell Centre
26-Oct - Chicago United Center
27-Oct - Chicago United Center
30-Oct - Vancouver BC Place Stadium
01-Nov - Oakland Oracle Arena
02-Nov - Oakland Oracle Arena
04-Nov - San Diego Petco Park
06-Nov - Los Angeles Dodger Stadium
08-Nov - Las Vegas MGM Grand
09-Nov - Las Vegas MGM Grand
11-Nov - Denver Pepsi Center
12-Nov - Denver Pepsi Center
16-Nov - Houston Minute Maid Park
18-Nov - Detroit Ford Field
20-Nov - Philadelphia Wachovia Center
22-Nov - Atlantic City Boardwalk Hall
24-Nov - Atlanta Philips Arena
26-Nov - Miami Dolphin Stadium
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29-Nov - Mexico City Foro Sol
30-Nov - Mexico City Foro Sol
03-Dec - Buenos Aires River Plate Stadium.(susp)
04-Dec - Buenos Aires River Plate Stadium.
05-Dec - Buenos Aires River Plate Stadium.
06-Dec - Buenos Aires River Plate Stadium.(susp)
07-Dec - Buenos Aires River Plate Stadium.
08-Dec - Buenos Aires River Plate Stadium.
10-Dec - Santiago de Chile Estadio Nacional
11-Dec - Santiago de Chile Estadio Nacional
14-Dec - Rio De Janeiro Maracana Stadium
15-Dec - Rio De Janeiro Maracana Stadium
18-Dec - Sao Paulo Morumbi Stadium
20-Dec - Rio De Janeiro Maracana Stadium
21-Dec -Sao Paulo Morumbi Stadium

La cantante Madonna llego a Buenos Aires con una larga lista de exigencias, entre las que se destacan los pedidos de camarines exclusivos para sus hijos, sala de juegos, frutos azules y miel orgánica, aspectos que confirman su condición de diva.
La reina del pop llegará por tercera vez a la Argentina y en esta oportunidad estará acompañada de sus tres hijos y una comitiva de 220 personas como parte de una estructura que incluye a bailarines, músicos, asistentes, técnicos, asesores de vestuario y maquilladores.
Una de las exigencias de la reina del pop estuvo destinada a sus tres hijos, Lourdes, de doce años; Rocco, de 8 y David, de 3, para quienes pidió un camarín exclusivo y una sala de juegos.
La cantante, conocida por su afición a la comida macrobiótica, solicitó frutos azules como arándano, frambuesas y moras; miel orgánica, caramelos de miel, limones; tres variedades de té, de limón y equinácea, té helado de yerba mate y de granada, además de bebidas energizantes.
El catering de la diva también incluye, entre otros caprichos, de distintas variedades de galletitas de chocolate, crema de maní, rodajas de pepino, zanahorias bebé, agua tónica, jugo de arándanos, cognac, oporto, y tequila.
A su vez, el camarino de Madonna deberá tener cubeteras de hielo, agua caliente y botellas de agua, como parte de un servicio destinado a la hidratación de la cantante.
Otro de los pedidos está referido al cuidado físico de la reina del pop y su cuerpo de baile y en ese sentido habrá doce camas elásticas, además del masajista personal de la diva y un quiropráctico que viajan en la comitiva con cien pares de rodilleras.
Esta será la tercera llegada de Madonna a la Argentina, ya que anteriormente lo hizo con la gira del Girlie Tour, en 1993,
cuando realizó dos memorables conciertos en el estadio Monumental, en tanto que su segunda visita fue cuando filmó el musical Evita, dirigido por Alan Parker, en 1995.

Madonna, llegó el día 1 a Buenos Aires a bordo de un avión privado, con lo cual comienza la cuenta regresiva para una serie de presentaciones en el estadio del River Plate.
A las 14:30 horas locales (17:30 GMT), el avión privado en el que viajaban la cantante y sus tres hijos aterrizó en el aeropuerto "Jorge Newbery".
Madonna y sus chicos Lourdes, Rocco y David Banda, fueron llevados al hotel donde se alojarán durante su estancia en el país.
En principio sólo se programó un concierto, el del sábado 6 de diciembre, sin embargo las entradas se agotaron en pocas horas
y se agregó una segunda fecha para el día siguiente, domingo 7 de diciembre, a la cual se sumaron otras dos para el miércoles 3 y jueves 4 de de diciembre.
La "Diva del pop" presentará en Argentina la gira "Sticky and sweet", con la cual promueve el disco "Hard Candy", durante la cual además graba un video en vivo.
Ticketek, la firma que vende las entradas de las presentaciones, habilitó en los últimos días más localidades preferentes, al reestructurarse las ubicaciones en el campo del estadio.
MADONNA SE DISCULPO POR RECITAL SUSPENDIDO
La cantante estadounidense Madonna aseguró hoy en un comuni-cado que lloró cuando se enteró que su primer recital en Argentina, programado para la víspera, sería postergado por problemas logísticos.
"Realmente estaba ansiosa por comenzar el primero de los cuatro conciertos en Argentina. Cuando me enteré que debido a demoras en los vuelos parte de mis equipos no llegarían a tiempo, lloré", señaló "La Reina del Pop".
Agregó que "afortunadamente estoy en condiciones de reprogramar este concierto (del miércoles) y pido disculpas por los inconvenientes que haya causado.
Espero verlos a todos ustedes en el estadio de River Plate hoy (jueves) a la noche".
Madonna, quien se despidió en la breve misiva a los argentinos con la frase "con amor", debió suspender la primera de cuatro actuaciones en Buenos Aires
debido al retraso que sufrió un avión con equipos y vestuario que usa la cantante en sus conciertos Sticky and Sweet Tour
MADONNA HIZO VIBRAR EL ESTADIO DEL RIVER CON SU IMPRESIONANTE SHOW

La diva de la canción dio un Monumental espectáculo en River ante unas 70 mil personas.
Luego de la procesión que hubo en las calles para ingresar al estadio, la locura madoniana se hizo presente cuando se apagaron las luces y la Diva salió ante el alarido de su gente.
Sí, la mujer de la realeza aparecía vestida de negro con una varita de mago en la mano y mostrando que a su edad está físicamente perfecta. Sus bailarines la acompañaban vestidos de frac.
“Candy shop” fue el puntapié inicial de una noche sumamente bailable donde todo era un festival visual.
El colorido de las pantallas y del vestuario, los saltos incansables de Madonna que no paró un segundo
y desplegó sus coreografías entre naif y sensuales ante la mirada asombrada del público que no paraba de decir “¿cómo baila?”, “¿cómo se mueve?” o “es una grosa”.
“The beat goes on” anticipó a “Human nature”. Mientras la Reina cantaba, la Princesa, Britney Spears aparecía en pantalla gigante haciéndole los coros. Fue la antesala a un clásico: “Vogue”. Como en una imaginaria regresión a los 90, Maddie hacía las poses características del tema y seguía saltando.
Como siempre sucede, cuando la intérprete cambia de vestuario, sus bailarines hacen lo suyo en escena para no dar respiro a la gente. “Die another day” sonó de fondo para el despliegue escénico de los nuevos “chicos Madonna” que acompañan a la diva en este “Sticky & Sweet tour”. Corren, saltan, dan vueltas, vuelven a correr y saltar.
Parecen incansables, lo son, y le dan el brillo y el color a cada noche de esta gira “Pegajosa y dulce”.
En la segunda parte del show, la diosa pop ingresa al escenario con un diminuto short rojo y una remera negra saltando una soga y rápidamente hace el baile del caño mientras suena “Into the groove” y sus “dancers” despliegan la coreo minuciosamente ensayada para el momento.
Le sigue “Heartbeat”, otro de los temas nuevos. A esta altura, sigue impecable, como si recién hubiera comenzado el show y ya había pasado más de media hora entre saltos y más.
Su voz estaba impecable. Hay que destacar que es una de las pocas artistas que puede cantar y danzar al mismo tiempo durante dos horas.
Luego, toma su guitarra y hace una versión rockera de “Borderline”, una de las viejas canciones de sus inicios.
Uno de los momentos más fuertes se vive con “She’s not me” (Ella no soy yo). La pantalla muestra sucesivas imágenes de los diferentes looks de la artista a través de los años y ella (con extravagantes anteojos)
“pelea” con varias “Madonnas” sobre las tablas y hasta se anima a darle un efusivo beso en la boca a una de ellas. Se ven a una chica material, una chica vogue y una chica virgen.
Sin parar, “Music” genera el desborde. Más saltos, más gritos, más pop. El intervalo llega con una versión de “Rain”, remezclada con el “Here comes the rain again” de Eurythmics que suena antes de “Devil wouldn’t recognize you”.
Madonna admira lo latino y no falta en el “Sticky & Sweet”. Comienza con “Spanish lesson”, se interrumpe brevemente con “Miles away" hasta que rompe en palmas y saltos con “La isla bonita”, otro de los más ovacionados y uno de los más esperados de la noche.
Durante más de siete minutos, todo es baile y canto. Nadie está quieto, nadie quiere parar la fiesta. Ella pide más aplausos, se los dan.
Pide más saltos, todos saltan. Pide coros, todos responden. No hay nada que no consiga de sus fans. Los tiene hipnotizados con su mágica atracción y seducción.
Tiene el poder, lo sabe. Es la Reina, todos son sus plebeyos. Conquistadora única que se ha ganado su nombre a fuerza de trabajo y dedicación.
El set termina con “Doli Doli”, interpretado por un músico, y “You must love me”, canción de Evita. Pero si pisaba Buenos Aires, sabía que había un tema que debía volver a cantar y fuera de lista comienza las estrofas de “No llores por mí, Argentina”.
Un coro inmenso la acompaña. Hay lágrimas y “piel de gallina” en sus gente. La pantalla es ahora celeste y blanca, con el sol en el medio. La perlita que se tenía guardada se lleva todos los aplausos.
La tercera parte del show inicia con el polémico clip de “Get stupid” donde insulta a Hitler y alaba a Barack Obama, oponiéndose nuevamente a George Bush. El ritmo alocado vuelve con “4 minutes”, con Justin Timberlake en video.
La locura se desata otra vez con la versión dance de “Like a prayer”. Hora de avalanchas, saltos, las manos se golpean ininterrumpidamente. River se mueve durante varios minutos.
La diva vuelve a ponerse la guitarra al hombro y rockear en “Ray of light”. No hay nadie sin gritar y más cuando cumpliendo con el pedido de un fan interpreta a capella con la gente “Like a virgin”,
otro de los fuera de lista. Sin parar, comienza las estrofas de “Hung up”, ante el fervorizado público que no la quiere dejar ir.
Para el final se guarda “Give it to me”, su nuevo hit radial que hace saltar y bailar a todos por última vez. Madonna saluda y agradece a los argentinos y se va de escena.
La pantalla anuncia un “Game over”. Es la culminación de una mágica noche de adrenalina que corona un año de importantes visitas en nuestro país.
Y claro, la Reina debía dar un espectáculo a lo grande. Y nos sacamos la galera para agradecerle por tanto talento.
Dulce, pegajosa y eterna, Madonna impacta a Buenos Aires con show impecable
Madonna deslumbró a Buenos Aires la noche del viernes con un impecable despliegue técnico y coreográfico en la segunda presentación de su show "Gira dulce y pegajosa" ante unas 66.000 personas en el estadio Monumental de River Plate.
La diva del pop, teatralizó cada uno de los 25 temas que interpretó en una actuación que excede lo musical para convertirse en un gran show donde se destacan tanto su voz como sus dotes de bailarina sobre una estética de videoclip.
La eterna chica material, meneó su cuerpo esculpido y musculoso durante dos horas en un concierto en el que la acompañaron una veintena de bailarines en un escenario descomunal de unos 85 metros de largo.
Tras un retraso de media hora, la blonda emergió en el centro del escenario sentada en un imponente sillón con una irreverente pose de piernas abiertas para iniciar el espectáculo con el tema "Candy Shop".
El público que asistió con desinterés al espectáculo previo del DJ Paul Oakenfold, estalló en una ovación delirante cuando un escenario a oscuras y el sonido del tick-tack de un reloj indicaban que Madonna iniciaba el show.
"Hola, Buenos Aires", dijo apenas para desatar un frenético grito de la multitud y lanzarse sin respiro a la interpretación de "The beat goes on", "Vogue" y "Human nature".
"Yo quiero que ustedes se sientan felices", dijo en un perfecto español antes de adentrarse a uno de los pasajes más emotivos de la noche, cuando interpretó "No llores por mí Argentina", tema de la ópera rock 'Evita', de Rice y Webber, que protagonizó en el cine bajo la dirección de Alan Parker.
Dos enormes pantallas montadas a los lados del escenario reprodujeron imágenes de la extinta líder política Eva Duarte de Perón, mientras la multitud acompañó la interpretación en un estremecedor silencio.
De esas mismas pantallas se valió Madonna para cantar "Beat Goes On" a dúo con Britney Spears, que recurso técnico mediante, la acompañó desde un video.
Madonna hizo gala de su excelente estado físico y hasta saltó a la soga en un pasaje de la teatralización que acompañó al tema "Into the Groove".
También supo apelar a la satirización de sí misma con la puesta de "She is not me" en la que las pantallas reproducían imagenes de su camaleónica carrera mientras ella avanzaba entre bailarinas vestidas con máscaras que la emulaban.
El show revivió el sonido más latino de su carrera con la versión de "La Isla Bonita" que interpretó en una versión con guitarras flamencas y tuvo su corolario cuando le concedió un pedido a un fan y cantó 'a capella' el tema "Like a Virgin".
El toque posmoderno también tuvo su lugar en el el sonido y el vestuario con temas como "Like a payer", "Ray of light" y "Give it 2 me", durante un concierto que hizo referencia a la estética de Keith Haring, un artista de graffiti neoyorquino que murió de sida.
Con ritmos del hip-hop, el flamenco, el pop, la electrónica o el rock, Madonna demostró que a los 50 años sigue siendo un torrente de vitalidad en el escenario y que no reniega de los clichés que la hicieron famosa en los años 80.
La diva eligió los conciertos de Buenos Aires para grabar los DVD de la gira, los que se registrarán durante las últimas presentaciones, previstas para el domingo y el lunes en el estadio de River Plate. Despues se fue a cenar al restaurante El Clan de Buenos Aires


Una multitud deliró con el último show de Madonna
La espera fue larga, pero valió la pena. Las ocho horas que la mayoría de los fanáticos aguardó para ver el último show de Madonna se esfumaron en el instante en que la reina del pop salió al escenario, sentada en un sillón negro. "¡Hello, Buenos Aires!", gritó la artista, y desató la locura de las 70.000 personas que deliraron con su música.
La puesta arrancó a las 22 y tuvo el mismo glamour de las tres anteriores. La mayoría de los fans hicieron cola desde las 14, en las inmediaciones del estadio de River Plate, en el barrio porteño de Núñez. La intensidad y el despliegue escénico de la última presentación del espectáculo "Sticky and Sweet Tour" se pudo percibir desde "The beat goes on", la canción que eligió Madonna para abrir el show.
Entre el público había cientos de integrantes de los clubes de fans, que siguieron cada una de las letras. En el primer tramo se destacaron "Human nature" e "Into the groove", por la intensidad y por la fuerza de las coreografías. Luego de éstos temas, la diva desapareció algunos minutos para hacer un cambio de vestuario.
Las dos pantallas gigantes que había al costado del escenario permitían a los fanáticos disfrutar de las sorprendentes figuras que los bailarines pintaban sobre el escenario para apoyar la entrega incondicional de la diva.
En la segunda mitad del espectáculo, la versión de "No llores por mí Argentina" mereció un párrafo aparte. Madonna mostró no sólo una voz dulce, sino también grandes cualidades actorales, que reforzaron la interpretación a tal punto que, más de uno, dejó secar sus lágrimas con el aire.
La fuerza de las canciones se mantuvo a lo largo del show, pero creció cuando llegaron los ritmos latinos. Los arpegios de "La isla bonita" enloquecieron a todos. Pero cerca del final sucedió un hecho especial, porque Madonna habló con el público. Fue el único instante en el que la "diosa del pop" interactuó con su gente, y hasta le pidió que eligieran qué canción querían escuchar. Un fanático alcanzó a gritar "Like a virgen" y su deseo fue una orden. La cantante cumplió con creces y la interpretó a capella.
Con fiebre en la voz, Madonna trajo a "Hung Up" y cerró su paso por la Argentina con "Give it 2 me". Antes de retirarse, se acercó al borde del escenario y acarició los dedos de los fanáticos. Cuando se marchó, en las pantallas gigantes pudo leerse "Game Over". Después de 15 años, la diva regresó al país. Y la espera valió pena.



















